El Agua es un bien sin el cual el ser humano no puede vivir. Hace no mucho vi una cita en la que su autor, filósofo de reconocido prestigio, nombraba el agua como un bien que paradógicamente, se nos cobraba, y que sólo quedaba ya que se nos cobrara por respirar. Todo se andará, pensé al leerlo.
Y es que, en la actualidad, el agua que bebemos en Madrid es de las mejores del mundo. En serio. Sin exagerar. Es un agua que además de ser de buena calidad ya de serie, es sometida a todos los procesos de depuración y control habidos y por haber. Sin embargo, pese a lo que pueda entenderse, el coste del agua, en sí mismo, no es muy alto. Entonces, ¿por qué se nos cobra? Por todo el proceso al que se somete, por todo el coste que supone que llegue a nuestras casas, el abastecimiento, por así decirlo, es lo que cuesta dinero.
De ello se encarga desde hace más de 100 años una empresa pública que se llama Canal de Isabel II. Esta empresa pública, de capital 100 % público, es decir, de dinero de todos los ciudadanos, adolece, increíblemente, de una característica fundamental de las empresas públicas. Todas tienen, en su definición desde un punto de vista virtual, el rasgo de suponer un coste mayor que un beneficio. Por ese motivo son públicas, para que lleguen de igual manera a todas las personas sin establecer un criterio selectivo. Sin embargo, el Canal de Isabel II es una empresa que es rentable, que tiene un balance positivo. Eso es algo realmente extraño que no ha pasado inadvertido a las políticas liberales del Gobierno de la Región. Si de esto se saca un poco cada año, ¿por qué no sacar un todo de golpe? ¿Por qué no beneficiar a las empresas más potentes del país que casualmente luego necesitan Consejeros Delegados en sus Consejos de Administración y que por azar del destino suelen ser antiguos compañeros del viaje de la política? Es tontería no hacerlo.
Y eso es lo que se ha decidido. Privatizar el AGUA de todos los Madrileños.
Esquemáticamente, para no alargarme demasiado, insto a todo el mundo a aplicar el razonamiento siguiente.
- Si se privatiza la empresa pública que gestiona el agua de toda la Comunidad, ese beneficio que repercutía en la Comunidad desaparece.
- Si se privatiza, una empresa privada no va a invertir lo mismo que una pública en ciertas medidas, tales como: Planes de Ahorro de Agua, Impacto Medioambiental, Depuración del Agua, Reutilización. Una empresa privada está ahí para ganar dinero, no nos engañemos, si puede obtener mayor rentabilidad rebajando la calidad del agua, lo va a hacer.
- Si se mantiene la calidad del agua, cosa que es posible, el beneficio es menor (una empresa no compra la gestión de un servicio por amor al arte), por lo que se incrementa el coste para el usuario, para el ciudadano, para todos.
Por lo tanto, nos cuesta a todos, a nuestros bolsillos, a nuestra salud.
Tal es la situación, que en Berlín se hizo hace ya algunos años, y tan desastrosas han sido las consecuencias que el Lander donde se encuentra la capital alemana, está teniendo verdaderos rompecabezas para poder recuperar la gestión y el suministro del agua.
Por otro lado, hay que ser justos, el Gobierno capitaneado por Espe, no va a privatizar el 100%, sólo el 49%. Ah, vale, ya me quedo mucho más tranquila.
Para que nos hagamos una idea, va a hacer exactamente lo mismo que está haciendo con la sanidad y la educación: va a coger partes, empresas satélite del Canal de Isabel II dedicadas a determinados servicios y las va a vender (¿a mejor postor? permitidme dudarlo, las venderá a quien le prometa mejor amistad), externalizando los servicios. Con ello, muchos trabajadores del Canal de Isabel II, empleados que tienen una situación laboral no funcionarial pero con una estabilidad hasta el momento bastante comprobable, se van a ir al paro, entrando dichas empresas con trabajadores que no van a conseguir las mismas condiciones laborales ni de lejos y manteniendo y sosteniendo la precariedad del mercado laboral del que tanto responsabiliza al Gobierno Central. Los funcionarios, serán reubicados en otro puesto, porque no se puede deshacer de ellos, por lo que el beneficio económico inmediato para la Comunidad, tampoco es que sea mucho. Dichas empresas de gestión de servicios, evidentemente van a velar por su propio interés económico y no por el bienestar de los ciudadanos. Cuando salgan bichos de los grifos, ya se comprobará.
Por otro lado, se entiende que va a vender solares pertenecientes al Canal de Isabel II, solares en los que, seamos realistas, no se va a construir VPO o Vivienda Joven, no, se construirán edificios de lujo que el común de los mortales jamás podrá tener, eliminando zonas verdes de la ciudad y también salas de exposiciones.
Pero, bueno, seguid votando a la privatización de servicios públicos el próximo 22 de mayo o, mejor, no votéis, así os comportaréis como el autor de aquel poema falsamente atribuido a B.Brecht. Solo que me gustaría que me contaráis cómo se vive sin agua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario